Emociones positivas

por | 22 May, 2018 | emociones

emociones agradables

Para introducir este artículo, y a pesar del título, tenemos que dejar claro que no hay emociones positivas ni negativas. Todas ellas cumplen un papel muy importante, por lo que la distinción más correcta sería emociones agradables y emociones desagradables.
En este artículo nos vamos a focalizar en las primeras. Es decir, en aquellas emociones que nos hacen sentir bien. 

¿Qué son las emociones positivas?

Podemos clasificar cada emoción en función de dos variables importantes. Por un lado el grado de activación que sentimos cuando estamos en determinado estado emocional y por otro el placer/displacer que experimentamos al sentir la emoción. 
Las emociones positivas serían todas aquellas en las que experimentamos cierto grado de placer al sentirlas. Independientemente de la activación fisiológica de cada una de ellas. 
Por ejemplo, la alegría sería una emoción que podríamos clasificar como placentera y que nos activa de una forma media. Pero a su vez, la euforia, también nos genera placer pero con una activación mucho más alta. 
Como conclusión a este punto, podríamos definir como emociones positivas a todas aquellas reacciones psicológicas y fisiológicas que representan intentos de adaptación al medio y que conllevan una evaluación subjetiva placentera. 

¿Cuáles son las emociones positivas?

La doctora en psicología Bárbara Fredrickson, después de años de investigación describió las diez emociones positivas que tienen más impacto en nuestro bienestar. 
1-Alegría: Aparece en los momentos en los que nos encontramos en un entorno seguro, con nuestras necesidades cubiertas. Es la manera que tiene nuestro sistema nervioso de recompensarnos para que sigamos por el camino que llevamos. Normalmente, cuando estamos alegres o contentos, estamos abiertos a la experiencia y somos más sociables. Por lo que a parte de suponer una emoción que nos regula en referencia a nosotros mismos, también funciona de forma social. 
2- Gratitud: Es el sentimiento que aparece cuando percibimos al darnos cuenta del valor que tiene algo para nosotros. La gratitud nos dispone a ver la vida desde la abundancia. Tenemos una tendencia innata a percibir aquello que nos falta, pero entrenando esta emoción, podemos conseguir cambiar nuestras percepciones. 
3- Serenidad: La serenidad se da cuando todo está controlado y nos sentimos seguros. A diferencia de la alegría, la serenidad genera menos activación fisiológica. Nos ayuda a estar anclados en el momento presente y facilita la regulación de emociones. Surge al ser conscientes de lo que ocurre en el aquí y ahora. 
4- Interés: Cuando algo nos llama la atención y nos provoca curiosidad o fascinación. El interés, puede ser más o menos intenso, dependiendo de la activación fisiológica que nos produzca el estímulo que dispara la emoción. Nos permite desarrollar nuestras habilidades y mejorar nuestros recursos para afrontar nuevos retos. 
5- Esperanza: Es un estado mental que surge cuando la situación no es como esperamos. La esperanza está ligada a la resiliencia, y se puede desarrollar. Normalmente la esperanza tiene que ver con un estilo de pensamiento optimista. La clave es ser optimista inteligente, no optimista iluso. 
6- Orgullo: Surge ante la percepción de que hemos hecho algo bien. Es una emoción compleja puesto que surge de una valoración subjetiva del estado propio en el momento actual, del pasado y la comparación con los demás. Es la forma de auto recompensa que tiene el cerebro para premiarnos por el trabajo duro bien hecho. 
7- Diversión: Está asociada a actividades agradables, aquello que nos hace sentir bien, generalmente nos divierte. Normalmente la diversión está asociada con más activación que la serenidad o el interés. Por eso puede ser una emoción realmente adictiva. 
8- Inspiración: Cuando vivimos el momento presente y nuestra creatividad nos permite ser más eficientes o eficaces nace la inspiración. Esta emoción nos permite focalizar nuestra atención en lo que estamos haciendo y así, entrar en un estado de flow. 
9- Asombro: surge ante la percepción de estar ante algo importante. Es una mezcla de varias emociones primarias como la sorpresa o la alegría. Como en otros casos, nos permite focalizar nuestra atención en lo que está ocurriendo en el momento presente. 
10- Amor: la emoción del apego. Es la culpable de que el ser humano siga sobre la faz de la tierra. Cuando sentimos amor por alguien o algo, tenemos la tendencia a estar cerca del objeto amado. Esta emoción aumenta nuestra sensación de bienestar. 

Beneficios de experimentar emociones positivas

A parte de la propia sensación de placer que conlleva el experimentar emociones positivas, hay numerosos estudios que relacionan la salud física con la salud psicológica. 
Está demostrado que experimentar este tipo de emociones fortalece nuestro sistema inmune. Por ejemplo, normalmente no nos solemos poner enfermos cuando estamos de vacaciones, sino que solemos enfermar cuando volvemos a nuestra rutina habitual. 
También hay estudios que relacionan los niveles de bienestar con la longevidad. Es decir, experimentar este tipo de estados emocionales te hace vivir más tiempo. Literalmente. 
Por supuesto, las personas que experimentan este tipo de emociones, suelen tener mejores relaciones sociales, un nivel de inteligencia emocional más alto, suelen estar satisfechas con su vida y tienen menos posibilidades de padecer algún tipo de trastorno mental. 
Por ello, parece que merece la pena el invertir nuestro tiempo y esfuerzo para desarrollar la capacidad para experimentar este tipo de emociones. 

Actividades que fomenten las emociones positivas

Las buenas noticias es que podemos realizar algunas actividades y practicar algunas tésnicas para fomentar l aparición de estados emocionales placenteros. 
Desde hace años, la psicología positiva ha puesto el foco para desarrollar procedimientos validados científicamente que nos ayuden a generar estos estados emocionales. 
Vamos a describir brevemente algunos de ellos. 

Gratitud

Expresar gratitud nos ayuda a experimentar bienestar. Un buen ejercicio que podemos hacer fácilmente es un diario de cosas por las que damos gracias. Simplemente, al final del día apuntaremos tres cosas por las cuales nos sentimos agradecidos e intentaremos experimentar esta emoción de la manera más intensa posible. 
No hace falta que sean grandes cosas, a veces en las situaciones más cotidianas podemos encontrar gratitud. 

Amabilidad

Ser amable con los demás está asociado a un incremento del bienestar. Además, cuando nos comportamos de esta manera, provocamos en los demás una conducta similar. Lo que quiere decir que con nuestro comportamiento amable, podemos desencadenar comportamientos similares en los demás. 
Poner en práctica esta técnica también es fácil, simplemente podemos programar un gran acto de amabilidad a la semana o varios más simples. 

Ejercicio físico

Hay numerosos estudios que relacionan el ejercicio físico con el incremento del estado de ánimo. Por ello, es de vital importancia que incorporemos este tipo de actividades a nuestro día a día. 
Siempre deberemos tener en cuenta nuestra forma física y nuestros gustos, pero para que te hagas una idea, con 3 o 4 sesiones semanales puede bastar. No hace falta que sea demasiado intenso, a veces con un simple paseo es suficiente. 

Contacto social

La variable que ha demostrado explicar el bienestar a largo plazo en más estudios es la calidad del contacto social. Y es que somos animales sociales, por lo que necesitamos de los demás para estar en equilibrio emocional. 
No hace falta tener muchos amigos, aquí prima más la calidad que la cantidad. Por ello, te recomiendo que intentes fomentar el contacto social todo lo que puedas. Es una actividad reforzaste en sí misma, por lo que siempre lleva asociada un incremento del estado de ánimo. 

Meditación

El mindfulness ha demostrado en los últimos años ser especialmente eficaz para la regulación de emociones. Ser capaz de vivir el momento sin juzgar es una herramienta tremendamente útil para abordar emociones difíciles. 
Basta con diez minutos de mindfulness al día para obtener beneficios increíbles a largo plazo. Por ello mi recomendación siempre es que lo empieces a practicar desde hoy mismo. 

Estilo de pensamiento optimista

Mantener un estilo de pensamiento optimista, sin caer en la ingenuidad nos ayuda a generar emociones agradables y un estilo de afrontamiento activo. 
Las personas resilientes, tienen este tipo de cogniciones, por lo que siempre es buena idea centrarse en la parte buena de la vida y evitar comparaciones. 

Desarrollar estrategias para afrontar

Afrontar situaciones nuevas y premiarnos por ello siempre conlleva un incremento del autoestima. Por ello, dedicar tiempo y esfuerzo a conocernos mejor y desarrollar nuestros recursos nos aportará herramientas para gestionar mejor las situaciones difíciles que aparezcan en nuestra vida. 

Programar actividades agradables

Cuantas más actividades agradables realicemos en nuestro día a día, nuestro estado de ánimo será más alto. Por ello, siempre tenemos que tener tiempo en nuestra rutina para dedicárnoslo a nosotros mismos. 
Cuando estamos realizando una actividad que realmente nos gusta y la tarea no es demasiado fácil ni demasiado complicada, entramos en lo que se llama un estado de flow. En este estado, el tiempo parece que pasa más deprisa y las emociones que sentimos son relacionadas con el bienestar. 

Aprender a perdonar

Aprender a perdonar nos ayuda a salir fuera del rencor. No es necesario perdonar por la otra persona, sino hacerlo por nosotros mismos. Para dejar situaciones desagradables atrás. 
No hay nada peor para la superación de una situación que adoptar el rol de víctima. Esto nos ancla en un estado emocional de tristeza. Centrándonos en lo que hemos perdido, en lugar de atender a aquello que hemos aprendido durante el proceso.
El perdón nos ayuda a salir fortalecidos de situaciones difíciles. 

Saborear

Saborear significa atender al momento presente para exprimir las situaciones hasta la última gota. Ser capaz de disfrutar de esta manera también se entrena y conlleva estados emocionales agradables e intensos que duran más en el tiempo. 
Por ello, aprender a atender a lo que está ocurriendo en el aquí y en el ahora, no solamente nos ayuda a gestionar emociones desagradables, sino que nos ayuda a hacer que los estados emocionales asociados al bienestar sean más duraderos. 

Practicar la espiritualidad

Hay multitud de estudios que relacionan la espiritualidad con menores niveles de ansiedad y depresión, así cómo mayores niveles de bienestar. 
Practicar la espiritualidad, no tiene por qué estar asociado a practicar una religión en concreto, sino simplemente la sensación de estar conectado de una manera íntima con el mundo. 
Por ello, cualquier práctica que tenga que ver con la espiritualidad nos ayudará a mejorar nuestro bienestar. 

Conclusiones

Como hemos dicho, no existen las emociones positivas ni negativas. Todos los estados emocionales tienen una función y todos ellos nos ayudan a adaptarnos a nuestro ambiente.
No obstante hay determinados estados emocionales asociados al bienestar y al placer. Este tipo de estados tienen numerosas ventajas que hemos descrito en el articulo como alargar la vida o mejorar nuestro sistema inmune. Además,á hay determinadas actividades que nos ayudan a fomentar este tipo de estados emocionales.
Y tu… ¿Qué haces para fomentar las emociones agradables?

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9 Comentarios

  1. Lucía

    Me gusta mucho el articulo. No habia leido ninguno q ayudara a fomentar esas emociones positivas. Gracias y lo pondre en practica.

    Responder
    • Jesús Matos

      ¡¡Me alegro mucho de que te guste!!
      ¡Un fuerte abrazo!

      Responder
  2. Lu

    Está genial el artículo, ya solo de leerlo te genera ese estado de positividad. Válido para practicarlo cuando vienen los bajones de ánimo, sí.

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  3. Isabel

    Hola Jesús
    Gracias por tu artículo. A lo largo de éstos meses siguiendo tu blog, siento una mezcla de todas ellas.
    Pues bien, también me siento responsable ¿dónde la encajaríamos? Me pregunto y no es la primera vez ¿y si hubiera una persona que de camino a su entierro gritara ¡estoy vivo, estoy vivo!, como en aquél tiovivo de Delicias?
    Siento apego y entiendo que una relación amistosa no se sostiene, si no somos un ringo rango , dar y recibir, abundante e intenso.
    Me gustaría que la rueda de la fortuna gire sin parar. ¿Quieres, por favor, poner rock alrededor del reloj?
    Saludos afectuosos

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  4. Isabel

    ¡Caramba!, gracias a ti.

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  5. Graciela Edith Bronzoni

    Buen día! Estimando Jesús me agrado su forma de comunicar una ciencia de manera tan didáctica enhorabuena, lo estoy utilizando en mis clases de Psicologia en el n ivel secundario y Superior en el magisterio. .
    saludos desde ciudad de Apóstoles,Misiones Argentina .
    LIc Graciela E. Bronzoni.

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